Radio Marca Cádiz

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El Cádiz CF cae estrepitosamente en El Molinón (3-0)

El Cádiz CF volvió a caer, otra vez con dureza y en esta ocasión ante el Real Sporting de Gijón, en un partido que confirmó lo que ya es una dolorosa rutina para el cadismo. Ver a este equipo se ha convertido en un ejercicio de resignación. La duda ya no es si perderá, sino cuándo y cómo lo hará.

Lejos de aparecer esos “brotes verdes”, el conjunto amarillo ofreció otra versión gris, sin alma y sin argumentos. Así, ni las palabras de Sergio González ni el mensaje optimista del presidente, totalmente alejado de la realidad, tuvieron reflejo sobre el césped. El Cádiz no mejora, sino que empeora jornada tras jornada y es un hecho que Sergio González ha estropeado aún más la dinámica que había comenzado Gaizka Garitano.

La situación es alarmante. El equipo suma solo cuatro puntos de los últimos 45 posibles, una cifra que lo coloca de lleno en una dinámica histórico a nivel negativo. En consecuencia, la permanencia en Segunda División se convierte cada vez más en una quimera.

Otro experimento de Sergio González sin respuesta

De entrada, Sergio González volvió a agitar el once con numerosos cambios. Otro bandazo del catalán que demuestra la desesperación constante en la que vive desde que aceptó volver a la Tacita. Lejos de encontrar soluciones, cada jornada deja un nuevo experimento sin resultado. Modificó la medular con la entrada de Ortuño y Diarra, retocó el lateral izquierdo con Mario Clemente y mantuvo su apuesta por el canterano Juan Díaz.

En ataque, además, regresaron nombres que tampoco atraviesan su mejor momento. Roger Martí volvió a ser titular sin justificar su presencia, mientras que Suso reapareció por la derecha y Antoñito Cordero ocupó la izquierda. Sobre el papel, el plan parecía buscar reacción. En la práctica, volvió a quedarse en nada.

Eso sí, el Cádiz arrancó el partido con cierta entereza. Incluso, Suso dispuso de una ocasión clara que obligó a intervenir a Rubén Yáñez. Pero ese espejismo duró poco. Poco a poco, el Sporting se adueñó del balón, del ritmo y del partido.

El Sporting golpeó y el Cádiz se derrumbó

En el minuto 34 llegó el primer golpe. Una pérdida de Yussi Diarra desató la transición del Sporting y Juan Otero condujo con espacio y asistió a Dubasin, que no perdonó. El 1-0 reflejaba ya la fragilidad del Cádiz, incapaz de sostenerse en el partido y que recibía un primer golpe que comenzaba a dejarle medio noqueado.

Tras el descanso, Sergio intentó cambiar el guion con la entrada de Lucas Pérez y Ocampo. Sin embargo, el plan se vino abajo de inmediato. En el minuto 49, otra pérdida, esta vez de Suso, permitió a Otero firmar el segundo, con algo de fortuna tras tocar en Iker Recio antes de batir a Víctor Aznar. El error volvió a condenar a un equipo sin red que, ya sí, quedaba noqueado y a merced de las intenciones asturianas.

A partir de ahí, el partido quedó sentenciado. El Cádiz bajó los brazos, y el Sporting aprovechó la inercia. En el 77, Dubasin firmó su doblete y cerró una goleada incontestable. Además, Ortuño vio una roja en el 84 que luego fue anulada por el VAR, nada cambió el desenlace.

Una caída libre que apunta al descenso del Cádiz

En definitiva, el Cádiz hace aguas por todos lados. No defiende, no ataca y no compite. Cada jornada que pasa deja una sensación más inquietante. Este equipo no reacciona. Y, lo que es peor, no parece tener capacidad para hacerlo.

Y la clasificación empieza a apretar de verdad. El conjunto amarillo se mantiene solo tres puntos por encima del descenso, aunque podría caer a la zona roja en función de otros resultados. Con este panorama, pensar en la salvación resulta cada vez más complicado.

Por si fuera poco, el próximo compromiso no invita al optimismo ya que el lunes visitará el Nuevo Mirandilla la UD Las Palmas, un rival exigente que pondrá a prueba, una vez más, la frágil estructura de un Cádiz que ya podría entrar en descenso ese día en función de lo que ocurra. Mientras tanto, el cadismo asiste con preocupación a una deriva deportiva e institucional que parece no tener freno. Porque ahora mismo, la pregunta no es si el Cádiz descenderá, sino cuándo.

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