El Cádiz CF firmó un triunfo de enorme valor frente al Real Zaragoza. El equipo dirigido por Gaizka Garitano, cada vez más identificado con la idea del técnico pese a la ausencia de Suso, supo imponerse a un colista engañoso que llegaba lanzado tras sumar diez de los últimos doce puntos y que aspiraba a salir de la zona roja. Sin embargo, los amarillos ofrecieron su versión más sólida para sumar tres puntos clave que les permiten acabar la jornada en puestos de playoff de ascenso.
Garitano optó por dar continuidad al once que tan buen rendimiento ofreció en la primera mitad ante el Racing de Santander. El técnico volvió a confiar en Ortuño y Diakité para equilibrar el centro del campo y mantuvo arriba la dupla formada por Dawda Camara y Roger Martí, referencias ofensivas en el habitual 1-4-4-2 que ha consolidado el equipo desde la lesión de Suso.
Desde el inicio, el Cádiz mostró mayor empaque. Aunque el Zaragoza trató de imponer su ritmo en los primeros minutos, los visitantes fueron ganando terreno y apagando cualquier intento ofensivo local. Por la banda, Brian Ocampo se mostró muy participativo y fue uno de los jugadores más desequilibrantes. El extremo uruguayo avisó en el minuto 18 con un disparo que obligó a intervenir a Adrián Rodríguez. Aún más clara fue la ocasión de Roger Martí, que tras cazar una prolongación de Dawda intentó una vaselina que encontró una intervención providencial del guardameta aragonés.
El Cádiz, de menos a más en el primer tiempo
La primera mitad no dejó demasiadas acciones destacadas más allá del dominio cadista. Ocampo y De la Rosa firmaron actuaciones notables, y el joven atacante onubense protagonizó una acción individual de mérito tras superar a Pomares, aunque su remate final se marchó sin éxito por falta de ángulo. El plan de los amarillos funcionaba, pero quedaba por concretarlo tras el descanso.
En la reanudación, el Zaragoza salió decidido a buscar el gol y estuvo cerca de lograrlo en el minuto 57 con un cabezazo de Radovanovic que se marchó rozando el poste. Sin embargo, el Cádiz golpeó primero. Un centro de Ortuño fue cabeceado por Roger Martí y, tras tocar en Radovanovic en su intento de despeje, el balón terminó dentro de la portería local. Poco después, en el 65, Moussa Diakité amplió la ventaja con un potente disparo desde fuera del área, imposible para el guardameta.
Diakité puso el 0-2, y los cambios de Garitano no le sentaron bien al Cádi
Con el 0-2 en el marcador, Garitano reforzó el entramado defensivo. El técnico modificó el sistema, introduciendo una línea de cinco con la entrada de Alfred Caicedo, además de dar minutos a Yussi Diarra y Álvaro García Pascual. No obstante, el ajuste no tuvo el efecto deseado y en el minuto 75 Tachi recortó distancias con un remate complicado para Víctor Aznar.
El tramo final estuvo marcado por el sufrimiento del conjunto gaditano ante un Zaragoza volcado, más empujado por la necesidad que por la claridad de ideas. El Cádiz resistió con oficio, aunque pudo haber cerrado el partido con mayor tranquilidad si Iza Carcelén hubiese transformado el penalti que detuvo Adrián Rodríguez. Pese a todo, los amarillos supieron aguantar y se llevaron tres puntos de oro de Zaragoza que les permiten dormir en puestos de playoff de ascenso a Primera División.

