Radio Marca Cádiz

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El intervencionismo de Garitano en Butarque

Hay quien dice que los buenos entrenadores, los que comprenden realmente el fútbol, son aquellos que tienen capacidad de reacción. Los que asumen errores en el planteamiento y son capaces de subsanarlos por el camino. Los que observan que las cosas no marchan del todo bien e intervienen para redirigir el rumbo. Gaizka Garitano amoldó a los suyos ante lo que esperaba que iba a proponer en Butarque el CD Leganés: sacrificó a un mermado a nivel físico Javier Ontiveros y dio entrada a Sergio Ortuño para ganar fuerza y efectivos en el centro del campo.

Y, ciertamente, no se puede decir que la primera parte del Cádiz ante los de Paco López fuera mala. De hecho, el conjunto amarillo fue creciendo con el paso de los minutos una vez había superado el ímpetu inicial de los locales. Un guion iba favoreciendo progresivamente a los amarillos y que, a pesar de la poca chispa ofensiva, firmaba el propio Gaizka Garitano. Pero un error de Iza al filo del descanso desembocó en el tanto a placer de Naim y el partido se puso cuesta arriba. Y ahí apareció el intervencionismo y la pizarra del técnico vasco.

Cambio de sistema al descanso: línea de tres centrales y dos carrileros

Garitano eliminó a Ortuño de la ecuación y dio entrada a Alfred Caicedo. El cambio de dibujo táctico era evidente: tres centrales (Iker Recio, Kovacevic y Caicedo) y dos carrileros (Iza por la derecha y Climent por la izquierda). El vasco asumía así que los suyos, aún habiendo mejorado sus prestaciones en el tramo final del primer tiempo, estaban sufriendo por las bandas (así llegó el tanto de Naim y el anulado a Diego García).

Una modificación que pareció sentar bien a los amarillos. Fue un debut correcto y esperanzador del ecuatoriano, que demostró ser un futbolista intenso y con buenas cualidades físicas. A la hora de partido, con la entrada de Brian Ocampo y Ontiveros (sustituyeron a Suso y a de la Rosa), y con el beneplácito de Víctor Aznar salvando el segundo tanto pepinero, el Cádiz logró empatar con una acción a balón parado. El uruguayo y el marbellí, ambos provenientes del banquillo, fueron la solución de Gaizka. Un auténtico golazo que certifica que el charrúa, acostumbrado a actuar como el Guadiana, aún conserva esa calidad que enamoró hace ya unos años a la parroquia amarilla.

Foto: CCF

En una especie de 3-4-2-1, con Ocampo y Ontiveros ocupando espacios interiores por detrás de Álvaro García Pascual para ceder el carril a Iza y a Climent, el Cádiz estuvo más cómodo y a punto estuvo de llevarse los tres puntos en la última acción del encuentro. «El partido ha tenido diferentes fases y ellos han empezado más fuertes. Cuando mejor estábamos ha llegado el gol. Luego, con los cambios hemos estado mejor y hemos estado cerca de ganar. El empate es justo, las estadísticas son parecidas y creo que fue muy buen partido», admitía Gaizka Garitano en rueda de prensa.

Tres sistemas usados por Gaizka Garitano en dos partidos

Más allá de corregir por las circunstancias del encuentro el planteamiento inicial, ayer Gaizka Garitano comprobó que, a pesar de la necesidad de acometer al menos tres fichajes en el mercado, posee una plantilla rica y que le va a permitir contar con un amplio abanico de posibilidades. «Hemos cambiado de sistema y en las basculaciones estábamos sufriendo. Con cinco fuimos más ofensivos y tuvimos más claridad arriba. Nos hemos adaptado bien al cambio», explicaba

Foto: CCF

De hecho, ya ha utilizado tres sistemas distintos en dos partidos. Jugadores como Caicedo, de la Rosa o Yussi Diarra pueden jugar en varias posiciones y el técnico debe centrar sus esfuerzos en alcanzar el equilibrio en un equipo con vasto talento ofensivo que necesita la compensación táctica para el bienestar colectivo.

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