El Cádiz perdió ante el Girona y corroboró el mal comienzo liguero que está protagonizando en la categoría de plata. Algo que no era difícil imaginar después del lío montado por el club a tan solo cuatro días del inicio de la competición con la salida de Idiakez y el aterrizaje de Albert Celades. El técnico catalán llegó al conjunto amarillo el 11 de agosto y, apenas cuarenta días después, ya son muchas las voces que piden un nuevo cambio de rumbo.
La realidad es que el Cádiz suma tres puntos de dieciocho posibles y está en los puestos de descenso a Primera Federación. Pero señalar a Celades como único culpable de la situación sería bastante irresponsable. Es cierto que el técnico se ha equivocado en ciertos planteamientos y que, por momentos, se ha alejado de la tecla correcta que a priori puede marcar el camino de los gaditanos en la liga. Sin embargo, un cambio en el banquillo no garantiza mejorar la situación (véase los múltiples ejemplos de los últimos años en el club) y podría retrasar a la casilla de salida al equipo.
Celades estará en el banquillo del Cádiz en Tenerife
Según la información que manejamos en Radio MARCA Provincia de Cádiz y que hemos contado en Directo MARCA Cádiz en el programa de hoy lunes, Albert Celades se sentará en el banquillo del Heliodoro Rodríguez López para medirse al CD Tenerife el próximo sábado salvo giro inesperado. Lo que no quiere decir que desde el club no haya comenzado a sondearse el mercado de entrenadores por si fuera necesario.
Uno de esos entrenadores es Pablo Alfaro, tal y como adelantó el periodista José Manuel Merino, que ya ha sido contactado por el club por si fuera necesario finalmente un cambio en el banquillo. Otro nombre que ha aparecido en las últimas horas es el de Javi Rozada, según ha informado Javier Lacave en Canal Sur Radio. Por otro lado, el técnico del filial, Pedro Mateos, está muy bien valorado dentro del club.
De momento, Albert Celades llegará a Tenerife y tendrá una nueva oportunidad para conseguir la primera victoria de la temporada y revertir una situación bastante delicada que se agrava si tenemos en cuenta cómo terminó el equipo el curso anterior.

