Marcelo Villaça Casares cierra su etapa como jugador del Xerez Deportivo FC. El capitán abandona el conjunto azulino a los 31 años después de ocho temporadas, más de 200 partidos oficiales y una trayectoria que lo ha convertido en uno de los grandes referentes de la historia del club.
El hispano-brasileño llegó en la temporada 2018/19, cuando tenía 23 años. Desde entonces ha disputado más de 15.000 minutos, la cifra más alta registrada por un futbolista del Xerez Deportivo, y ha formado parte de los dos ascensos conseguidos por la entidad a Segunda Federación.
Marcelo ha reconocido que su deseo era continuar defendiendo la camiseta azulina. Sin embargo, la etapa llega a su final y el futbolista se marcha después de ejercer como capitán y convertirse en un símbolo de entrega, resistencia y compromiso durante algunos de los mejores y peores momentos del proyecto.
“Se marcha el Marcelo jugador, pero queda el Marcelo xerecista”
El club y el jugador han publicado un emotivo vídeo para anunciar la despedida. “Llegué aquí con 23 años, con la enorme ilusión de triunfar de la mano del club de mi ciudad. Hoy me marcho con 31, sabiendo que triunfar no siempre consiste en ganar”, explica Marcelo.
El capitán recuerda ocho temporadas marcadas por ascensos, victorias, derrotas, lesiones y momentos que permanecerán para siempre en su memoria. “Aquí crecí como futbolista, pero, sobre todo, crecí como persona”, asegura.
Marcelo también pone el foco en el sentimiento de pertenencia que ha marcado su etapa: “Representar al Xerez no era solamente ponerse una camiseta. Era defender una historia y sentir la responsabilidad de toda una afición que ha levantado a su club desde abajo”.
Su despedida termina con un mensaje directo al xerecismo: “Se marcha el Marcelo jugador, pero queda el Marcelo xerecista. He sido, soy y siempre seré uno de vosotros”.
Ocho años después de su llegada, el capitán deja el terreno de juego, pero no rompe su vínculo con el club. “Esto no es un adiós, porque uno nunca se despide de su casa. Hasta pronto”.

