La dura derrota del Cádiz CF ante el Málaga CF no solo dejó un mal resultado, sino también un mensaje claro desde el vestuario: preocupación, autocrítica y un diagnóstico común, el equipo tiene un problema mental.
El técnico cadista, Sergio González, no escondió la realidad tras el encuentro y reconoció la superioridad del rival: “Han sido mejores y no hemos sabido soltarnos en casa”
El entrenador insistió en que el equipo no está siendo capaz de rendir como local, señalando ese bloqueo que ya empieza a ser recurrente en el Nuevo Mirandilla. En esa línea, asumió responsabilidad y dejó claro que el trabajo ahora pasa por recuperar confianza y fortaleza mental. «No es cuestión de falta de ganas pero cada jugador ha tenido una losa muy grande en su cabeza. Hay que simplificar cosas y tenemos que trabajar cosas para que no se vean cosas que se han visto, sobre todo por falta de ilusión. El rival ha sido mejor y solo nos queda pedir disculpas a la afición“.
Además, el técnico amarillo mostraba las posibles razones del desconcierto y desacierto: «Por lo que sea la pierna estaba más encogida y se han dado situaciones extrañas. Hay que creer en estos futbolistas porque son los que nos tienen que acercar a la salvación”.
David Gil y la autocrítica
Por su parte, el portero David Gil fue aún más contundente en zona mixta, visiblemente afectado por el resultado: “Lo de hoy no se puede permitir y no tiene explicación” El guardameta reconoció que el vestuario está “muy tocado” y que el enfado de la afición es totalmente comprensible: “Es normal que estén cabreados, no se puede permitir lo que se ha visto”
Además, puso el foco directamente en el aspecto psicológico del equipo: “Es un tema mental”
David Gil también destacó la contradicción del equipo, que compite mejor fuera que en casa: “Parece que jugamos en casa como si fuéramos visitantes”

