Lamentable. El Cádiz CF firmó un partido esperpéntico en su visita a tierras oscenses. Porque, visto lo visto, el conjunto dirigido por Gaizka Garitano acudió única y exclusivamente de visita al territorio altoaragonés. El Cádiz nunca compitió de verdad. El encuentro fue nefasto de principio a fin. Un equipo sin identidad, sin ideas y completamente desconectado del partido. Además, por segunda jornada consecutiva, el conjunto amarillo volvió a regalar goles con lazo al rival. Ya son tres derrotas seguidas, una dinámica preocupante que se agrava aún más por la imagen ofrecida ante la SD Huesca. Más allá del resultado, lo alarmante fue la absoluta falta de reacción y carácter del equipo.
Garitano introdujo modificaciones en el once inicial en busca de una reacción que nunca llegó. De la Rosa ocupó el lugar del castigado Ontiveros, mientras que Roger Martí fue la gran sorpresa al aparecer como referencia ofensiva, acompañando a Álvaro García Pascual.
Sin embargo, los cambios no funcionaron. El Cádiz no ganó presencia en ataque ni solidez en ninguna de sus líneas. Al contrario, el equipo transmitió una preocupante sensación de bloqueo colectivo. El cadismo vuelve a mirar al futuro inmediato con inquietud, con la impresión de estar entrando de nuevo en una etapa oscura de la temporada.
Iker Recio, en la foto del primer gol del Huesca
El Cádiz CF parecía salir al partido con intensidad y buenas sensaciones, pero pronto quedó claro que esa impresión inicial era un espejismo. Desde los primeros compases, el conjunto amarillo mostró una preocupante falta de concentración que fue aprovechada por un SD Huesca muy superior. De hecho, en el minuto 6 llegó el primer aviso serio. Una desconexión defensiva brutal permitió a Álvaro Carrillo marcar, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego tras la revisión del VAR. Aun así, la jugada dejó claro que el Cádiz no estaba enchufado.
Lejos de reaccionar, el equipo gaditano siguió sufriendo. El Huesca monopolizó el balón y, en el minuto 13, encontró el premio a su dominio. Jordi Escobar aprovechó un error garrafal de Iker Recio para firmar el 1-0. El marcador pudo ampliarse antes del descanso. En el minuto 25, Mario Climent salvó un gol bajo palos que habría supuesto el segundo tanto oscense. Fue una acción clave para mantener con vida al Cádiz, que se marchó al intermedio con muchas dudas y sin apenas presencia ofensiva.
Problemas para el Cádiz CF: Jorge Moreno, expulsado, será baja la próxima semana
Tras el descanso, el encuentro vivió una situación insólita. El árbitro principal, Arcediano Monescillo, sufrió una lesión y tuvo que abandonar el terreno de juego. En su lugar entró Ramo Andrés, del colegio aragonés, quien acabaría siendo protagonista en el tramo final.
Antes de la polémica, el Huesca volvió a rozar el gol. Pulido estuvo muy cerca del 2-0 con un cabezazo que se estrelló en el poste. Mientras tanto, el Cádiz seguía mostrándose tremendamente plano en ataque. Tan solo Álvaro García Pascual tiró de orgullo y generó algo de peligro. Su remate de cabeza, ya en la segunda mitad, fue la ocasión más clara del conjunto amarillo, aunque se marchó fuera por muy poco. Por cierto, debutó testimonialmente Jerónimo Dómina con la camiseta amarilla.
Cuando el partido agonizaba, llegó la acción más controvertida. En el tiempo añadido, Jorge Moreno fue expulsado tras ver la segunda tarjeta amarilla en una decisión difícil de entender y que evidenció la búsqueda de protagonismo del colegiado.

