El Cádiz CF volvió a salir del Nuevo Mirandilla con las manos vacías y con una sensación cada vez más preocupante. El conjunto amarillo sumó una nueva derrota, la cuarta seguida, al verse superado por la UD Almería en un encuentro marcado por los errores propios y la falta de acierto en los momentos clave. El choque, retrasado un día por el temporal que azotó a la provincia, terminó confirmando que el cambio de fecha no alteró la dinámica del equipo.
Gaizka Garitano movió piezas en busca de una reacción. La entrada de Pelayo Fernández en el centro de la defensa, junto a las apariciones de Brian Ocampo y Dawda Camara, fueron las principales novedades de un once que, sin embargo, no logró ofrecer la solidez deseada desde el inicio.
El partido se torció muy pronto. El Almería aprovechó su primera llegada para adelantarse cuando apenas se habían consumido unos minutos. Sergio Arribas, con espacio para armar el disparo, ajustó su remate lejos del alcance de Víctor Aznar, castigando la pasividad defensiva local y enfriando el ambiente en las gradas.
El Cádiz intentó recomponerse, pero volvió a mostrar fragilidad. Dawda Camara dispuso de una oportunidad clara para igualar el marcador, aunque su disparo se marchó alto. Poco después, el conjunto indálico volvió a golpear. Jon Morcillo explotó la espalda de la defensa, superó a Iza Carcelén, dejó atrás a Pelayo y al propio Aznar, y firmó el segundo con una definición precisa que colocó el 0-2 en el marcador.
Álvaro García recortó distancias antes del descanso
Con el escenario cuesta arriba, el Cádiz encontró un hilo de esperanza antes del descanso. Álvaro García Pascual, el futbolista más incisivo del conjunto amarillo una vez más, recortó distancias tras una acción bien trabajada por banda izquierda. El malagueño controló con acierto y superó a Andrés Fernández, devolviendo la fe a un equipo que empezó a creer en la remontada.
Antes del paso por vestuarios, el Cádiz apretó. Ortuño lo intentó desde fuera del área con un disparo potente que obligó al guardameta visitante a intervenir. El descanso llegó con un 1-2 que mantenía abierto el encuentro.
En la segunda mitad, los amarillos asumieron más riesgos y encontraron espacios a la espalda de la defensa rival. De nuevo, Dawda Camara tuvo en sus botas el empate en un mano a mano, pero Andrés Fernández volvió a imponerse, adivinando la intención del delantero. Fue el reflejo de una tarde en la que al atacante cedido por el Girona le faltó el premio al esfuerzo.
Con el paso de los minutos, el empuje local fue perdiendo fuerza. El Almería supo gestionar la ventaja y, con los cambios, ganó en solidez. Incluso pudo sentenciar el encuentro, pero Víctor Aznar evitó un marcador más amplio con dos intervenciones de mérito ante Leo Baptistao.
El pitido final confirmó una derrota que deja tocado al Cádiz, cada vez más alejado de la zona de playoff y con la urgencia de reencontrarse con su mejor versión. La próxima jornada llevará a los amarillos a un exigente compromiso ante el Burgos CF, una cita que se presenta como una oportunidad y una necesidad para cambiar el rumbo.

